José Roque Pérez – Ilustres Olvidados

No es necesario ser médico para combatir una epidemia.

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Es necesario, tener convicciones

RESUMEN : José Roque Pérez era jurista y sin embargo dió su vida para combatir una epidmia de fiebre amarilla en Buenos Aires, Argentina.

Orígenes

Nació en Córdoba donde comenzó sus estudios de Derecho que terminó en Buenos Aires, donde se graduó de doctor en jurisprudencia y de abogado.

Fue Defensor de Pobres en lo Civil y Censor en la Academia de Jurisprudencia., Ministerio de Relaciones Exteriores.

Se destacó en :
Ocupó entonces los cargo de Juez de primera instancia en lo criminal, profesor de Derecho Natural, y de Gentes en la Universidad de Buenos Aires.
Se le encomendó además la redacción del Código Penal.
Fué Fundador de La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones y primer Gran Maestre.

Ahí fue donde recurrí por más datos.

Me informaron que fue fundador del Grado 33 para la Argentina, siendo su primer Gran Comendador (título más alto de los grados de la masonería).

En 1860 fue elegido convencional a la Asamblea Constituyente para reformar la Constitución.
En 1866 fue miembro del Consejo de Instrucción Pública.
En 1867 formó parte de la Comisión Parroquial de Catedral al Sud durante la epidemia de cólera.
Ocupó el cargo de director Director del Banco de la Provincia de Buenos Aires y de presidente de la Municipalidad de Buenos Aires y dirigió la Academia de Jurisprudencia en 1870.

Nunca fue médico ni estudió medicina

En 1871 el 8% de los ciudadanos de Buenos Aires fallecieron por una epidemia de fiebre amarilla.
José Roque Pérez, fue de los que se quedaron a ayudar a los que por la enfermedad o por no contar con medios económicos no pudieron irse de la ciudad.
Una persona de ese nivel, con mucho para perder, tan bien posicionado se arriesga a esto sin ser médico?

Por sus merecimientos, fue electo presidente de la Comisión Popular que se encargaría de tomar las medidas y dar la ayuda necesaria para terminar con la fiebre.

Sabía que iba a morir contagiado y preparó su testamento.
En efecto, el 24 de marzo de 1871, murió con todas sus convicciones de ser humano a consecuencia de la fiebre.

La gente con principios dura muy poco.

Conozco muchos abogados, que no saben medicina.
Pero muy pocos capaces de morir
por una causa de ayuda humanitaria

** Respondo a todas las preguntas, objeciones y comentarios en este blog.
Si lo hace vía Facebook le pido me mencione. Así facebook me envía un mensaje específico. 

Muchas Gracias.

Oll Korrect – España, Mar, 2007 – Luis Fernando Massa

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